Verdadera historia de película “El Sustituto”: Christine Collins

 

¿Has visto la película de “El Sustituto” de Cling Eastwood? Puede parecer una película más pero realmente narra una historia real bastante terrible que hoy te vamos a descubrir. En principio debes saber que cuenta la historia de una mujer a la que le desaparece su hijo. A partir de ahí, suceden una serie de sin razones que llevan al descubrimiento de una red de corrupción de la policía de Los Ángeles.

El guionista de ‘El Sustituto’ encontró por casualidad la transcripción del caso de Christine Collins (interpretada en la película por Angelina Jolie). El caso le estremeció y de ahí nace este film de mentiras y engaños. Te contamos la verdadera historia.

Una madre en contra de la policía

El pequeño Walter Collins tenía apenas nueve años cuando desapareció en 1928. Obviamente Christine denunció el caso a la policía de Los Ángeles y el jefe James E. Davis y el alcalde de entonces George E. Cryer se pusieron con el caso. Eso sí, pasaron largos meses y no encontraron ninguna pista que les pudiera llevar hasta el niño. Así que, decidieron hacer pasar a un niño de Illinois por el hijo de Christine. Pero, obviamente, ella sabía que ese no era Walter. Llevó testigos y pruebas dentales, pero no quisieron escucharla. De hecho, incluso la tomaron por loca y la internaron en un centro psiquiátrico.

¿Qué pasó con el hijo de Christine Collins?

Al final el pequeño impostor confesó, él mismo, que no era Walter Collins, que en realidad era Arthur Hutchens y que había escapado de su casa para viajar gratis a California. Christine consiguió salir del psiquiátrico y saltó a la luz la gran corrupción del cuartel y la alcaldía de la ciudad. Eso sí, en realidad nunca se supo que había pasado con su hijo, no lo encontraron nunca ni vivo ni muerto.

Los crímenes de Wineville

Existe una teoría que lo relaciona con el caso de los Crímenes de Wineville, en el que el asesino en serie Gordon Steward acabó con la vida de veinte niños a los que secuestraba, torturaba y mataba con la ayuda de su sobrino. Engañaba a los niños diciéndoles que sus padres habían tenido un accidente y que tenía que ir a verlos hasta que fue descubierto gracias a los restos de huesos y sangre en su gallinero pero, en realidad, nunca se encontró absolutamente nada de Walter Collins. Steward fue condenado a muerte y, posteriormente, su madre confesó que había sido ella, y pasó a ser condenada a cadena perpetua. Así que, la desaparición de Walter Collins sigue siendo, a día de hoy, un auténtico misterio.