Verdadera historia de película “El Sustituto”: Christine Collins

Hace aproximadamente 80 años  aconteció la historia real de una madre que buscó desesperadamente a su hijo y que le valió una batalla contra la policía corrupta de Los Ángeles. Un periodista encontró su historia y los guionistas de Hollywood la han convertido en una película denominada “El Sustituto”.

En el Ayuntamiento de Los Ángeles se encuentran archivados 100 años de historia y una de ellas es la de Christine Collins y la desaparición de su hijo Walter de 9 años, sin contar las maquinaciones del Departamento de Policía de Los Ángeles durante y después de la deficiente  investigación.

Una madre en contra de la policía

En el año de 1928 la policía era corrupta y despótica,  liderada por el alcalde George E. Cryer y respaldado por el jefe de policía James E. Davis. Sin embargo, este despotismo iba a terminar cuando Collins, una madre soltera que criaba a su hijo de 9 años en un barrio obrero, denunció la desaparición de su niño.  Después de meses de búsqueda, la policía solo había obtenido una creciente publicidad negativa.  Para ocultar esa “verguenza” le entregaron a Christine un niño que no era su hijo y como ella afirmaba que no lo era, sobornaron a un psiquiatra para que declarara que la mujer padecía de una enfermedad mental para posteriormente internarla en un sanatorio psiquiátrico. Allí permaneció 10 días hasta que fueron descubiertos los crímenes de Wineville y quedó en claro el ardid de la policía.

El impostor, el niño Arthur Hutchins,  hizo una breve declaración escrita: “No soy Walter Collins.  Lo dije porque quería estar en las películas de Hollywood”.

Los crímenes de Wineville

Los crímenes de Wineville (también conocidos como asesinatos del gallinero de Wineville) son una serie de secuestros, asesinatos y descuartizamiento de niños que tuvieron lugar en Los Angeles, de 1928 a 1930.

Entre los niños que desaparecieron se encontraba Walter Collins,  Lewis Winslow y  su hermano Nelson.
Después de 27 días de juicio, Gordon Stewart Northcott fue declarado culpable de matar a Lewis y Nelson Winslow y otro niño mexicano no identificado. El jurado lo condenó por secuestrar, abusar sexualmente, torturar, asesinar y descuartizar a estos y otros niños durante el año 1928.  El  Juez Freeman condenó a Northcott a ser ahorcado, sentencia que se llevó a cabo en octubre de 1930.

Los investigadores encontraron un hacha y restos de huesos, pelo y los dedos de tres de las víctimas enterrados en cal, cerca del gallinero del rancho de Northcott .

¿Qué pasó con el hijo de Christine Collins?

El destino del verdadero Walter nunca se supo. Aunque se le cuenta entre las víctimas de los ‘Crímenes de Wineville,  el acusado  nunca aceptó haberlo matado y sus restos no estaban en la granja donde fueron hallados los despojos de las víctimas.

Su madre nunca dejó de buscarlo.

 

Fuente:  The Changeling

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