Sexsomnio: acoso sexual sonámbulo

Sobre esto me enteré en un documental que hablaba de enfermedades raras y una de ellas era el sexsomnio, que es definido como las fantasías sexuales que se hacen realidad mientras que el sonámbulo duerme. Puede llegar a tu habitación, violarte, acosarte sexualmente y al despertar no se acordará de absolutamente nada. Este lapso de ataque ocurre durante la última y más profunda etapa del sueño (la fase REM, movimiento rápido de los ojos).

Imaginemos la energía que conlleva una relación sexual, y aún así, contemplemos perplejos la posibilidad (por difícil que se antoje) de seguir dormido mientras el placer recorre el cuerpo. Cuando la luz irrumpe la ventana, pueden quedar desconcertantes huellas (preservativos, ropa interior descolocada, ardor en genitales) y la incógnita de cómo se han producido.

Si mantienes encuentros sexuales con un sexsomne, al día siguiente no es que te rehuya, reniegue de lo vivido o se haga el despistado; es que verdaderamente para él, es como si aquello no hubiera sucedido. Puede ser el blanco perfecto, del que más de uno llegue a aprovecharse, cuando hay más visitantes en la casa, y la pareja no es el primero en recibirlo. Se han descrito casos, en los que familiares, amigos o conocidos, por picaresca o abuso, aceptaban el deseo sexual adormilado del otro, sabiendo que enmudecería cuando llegase el alba.

Por otra parte, más de un compañero de dormitorio puede quedarse boquiabierto, si a media luz comprueba que el de al lado empieza a estimularse rítmicamente, sin dar explicaciones y ningún tipo de pudor, a las 4 de la mañana. Y si al día siguiente, la pareja del sexsomne se atreve a decirle que se vio sorprendido por la pasión somnolienta, con la que le buscó anoche, ha de prepararse para que el otro (sin recordar nada) pueda recriminarle que le obligó a tener sexo.

sexsomne hombre

Al parecer, cualquiera (hombre o mujer) que duerma profundamente, tenga estrés, esté bajo los efectos del alcohol o drogas y/o tenga cierta predisposición genética, es susceptible de ser un sexsámbulo.

Para la pareja del que lo padece, puede significar desde una simple molestia, como el que ronca, hasta un severo dilema, cuando no sabe si perdonar una infidelidad que, aunque consentida y voluntaria, es inconsciente.

Este comportamiento sexual sonambulístico está aún en pañales, en cuanto a su estudio, pues todavía no está incluido como un desorden específico del sueño en la Academia Americana del Diagnóstico Médico del Sueño, ni tampoco en el Manual Internacional de Clasificación de Desórdenes del Sueño.

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