¿Por qué los gatos odian el agua?

Si eres dueño de un felino, seguro has notado cómo huye cuando una gota de agua le cae encima, aunque de pronto lo ves ensimismado observando las gotas caer del grifo, o tomando agua de cualquier parte. Entonces ¿odian el agua o la aman? ¿por qué detestan que los mojemos?

Gato_bebe_husse_piscina

Según estudios recientes, explican este fenómeno tomando en cuenta que los orígenes del gato moderno se remontan a Oriente Medio donde abundan las zonas secas y desérticas. Estudios genéticos llevados a cabo por el Instituto Nacional del Cáncer, muestran que los parientes más cercanos de los gatos domésticos son los gatos salvajes de África y Europa y el gato del Desierto Chino. Y desde que los humanos empezaron a domesticar gatos -las pruebas más antiguas son de hace 9.500 años en Chipre- los propietarios de gatos los han protegido de la rudeza de los elementos. Por tanto, el gato no ha evolucionado para aceptar el “baño” como parte de su vida diaria.

Pero esto también depende del hábitat donde viva el felino el cual depende no sólo de sus presas, sino también de sus depredadores. Los leones, por ejemplo, viven en zonas secas y evita meterse en ríos plagados de cocodrilos. En cambio el tigre, es un excelente nadador y caza a sus presas tanto en el agua como en la tierra. Así mismo, algunos gatos domesticados en granjas merodean por los estanques para cazar ranas. Y el gato pescador, oriundo de los pantanos de India e Indonesia, toquetea la superficie del agua con la pata para atrapar a sus presas con las garras.

Aún así, los dueños de gatos pueden acostumbrarlos bañándolos cuando son cachorros. Sin embargo, los veterinarios no lo recomiendan porque puede secar la piel del gato y eliminar las feromonas esenciales para que se comunique con otros felinos. Además, un gato ya tiene todo lo necesario para mantenerse limpio: su saliva contiene un detergente natural para reducir la grasa y su lengua rugosa limpia la suciedad.

Sin embargo, a algunos gatos ¡les encanta mojarse! De hecho, dice Houpt “juegan con el agua”. Así que la amenaza del rociador,  sólo evita que el 70% de los gatos arañen el sofá. Con el resto habrá que cambiar te técnica

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