Los objetos malditos

Algunos aseguran que un objeto puede ser un medio para maldecir a otros, es como un canal donde la maldad, el odio, la rabia puede ser traspasada a otra persona. Algunos usan muñecas, muebles e incluso, cuadros, pero he aquí los objetos malditos más famosos del mundo:

La Piedra Maldita de Carlisle

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Desde hace unos cuantos años, al pueblo inglés de Carlisle, ha sufrido de nundaciones, fiebre aftosa, altos índices de desempleo, y una indiscutible decadencia en su equipo de fútbol. Para las autoridades locales y la mayoría de pobladores, la culpa la tiene la “Piedra Maldita”, una gran roca en la cual yace grabada una maldición escrita en el año 1525.

Un artista llamado Gordon Young decidió tallar la maldición en la piedra y desde ese entonces, el pueblo ha sufrido de un sinnúmero de terribles acontecimientos. El que creó la maldición fue el arzobispo Gaslow y fue dirigida “contra los que osaran saquear, destruir o robar en sus territorios ”. Una maldición destinada a los “bárbaros del norte, que hacían incursiones en la región” en 1525.

El diamante de la Esperanza

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La leyenda sitúa el origen de esta gema en la India, donde se cree que estaba engarzado en una estatua de la diosa Sita, dentro de un templo de dicha deidad. Pero el diamante fue robado, y no se supo de él hasta los años 1660-1661, fecha en que el mercader francés Jean Baptiste Tavernier lo adquirió y se lo vendió al rey Luis XIV de Francia, en el año 1669, a cambio de 220.000 libras.

Se cree que el diamante tenía una maldición, a consecuencia de la cual, tras venderlo, Tavernier terminó quebrando económicamente y huyendo a Rusia, donde murió de frío y su cadáver fue encontrado mordisqueado por las ratas.

El Diamante Koh-i-Noor

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Este diamante, cuyo nombre significa “La Montaña de Luz”, tiene un pasado nada luminoso. Pesa 105 quilates, alguna vez estuvo entre los más grandes diamantes del mundo, y ha pasado por manos de gobernantes hindúes, mongoles, persas, afganos, sikh y británicos. Fue tomado como trofeo de guerra una multitud de veces, y todos sus propietarios perdieron el trono o cayeron en desgracia. La razón de eso está en la maldición que tiene, y que figura en un texto hindú del año 1306, fecha de la primera aparición confirmada de la joya. Dice así: ‹‹Quien posea este diamante dominará el mundo, pero también conocerá todas sus desgracias. Solo Dios, o una mujer, pueden llevarlo con impunidad››.

El Zafiro Púrpura de Delhi

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Científicamente esta joya no es algo demasiado sorprendente, pero histórica y culturalmente sí. Se trata de una enorme amatista (confundida con un zafiro) de color púrpura, rodeada por un misterioso anillo de plata en que se ven símbolos astrológicos y palabras místicas.

Se cree que la joya es originaría de la India, que estaba en un templo de la diosa Indra en la ciudad de Delhi, hasta que fue robada en un motín (hecho por los ingleses) durante el año 1857.

Después del robo, la piedra fue llevada a Inglaterra por el coronel W. Ferris, pero no pasó mucho tiempo que ya toda la familia del coronel padecía problemas de salud, y además la situación económica era terrible. ¿Sería la gema la culpable? Inicialmente el coronel no estaba seguro, pero cuando se la dio a un amigo y éste se suicidó incomprensiblemente, W. Ferris no dudó en el carácter maldito de la piedra.

El auto de James Dean, “Little Bastard”

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Todo comenzó cuando se rodaba la película Gigante, y James Dean compró un Porsche 550 RS Spyder, al que bautizó como “Little Bastard” (pequeño bastardo) y manejó aceleradamente el 30 de septiembre de 1955, muriendo al chocar con un Ford Tudor. Su acompañante, un mecánico y amigo del actor Rolf Weutherich, sobrevivió pero se fracturó una pierna y la clavícula.

George Barris decidió quedarse con el coche por 2.500 dólares de la época, comprándoselo a la aseguradora. Los restos del coche se trasladaron a su taller, donde se cobró su siguiente víctima. Al bajarlo del camión se rompieron las cuerdas de sujección, cayendo encima de un mecánico al que le fracturó ambas piernas.

El motor se vendió a Troy McHenry y la caja de cambios a William Eschrid, ambos pilotos de carreras. Poco después, cuando uno competía contra el otro, McHenry perdió el control y se golpeó contra un árbol, muriendo en el acto. Eschrid quedó gravemente herido en la misma carrera al perder el control en una curva por fallo mecánico.
Barris también vendió dos ruedas aprovechables del Porsche 550 Spyder a otro piloto, que tuvo la mala suerte de que ambas le reventaron provocando su salida de la carretera, estuvo en coma. Por si fuera poco, dos ladrones que intentaron robar el volante y uno de los asientos sufrieron heridas y desistieron de su intento.

Barris empezó a pensar que el coche estaba maldito y decidió deshacerse de él, pero contactó con él la policía de tráfico de California, para exhibirlo en charlas de seguridad vial. Se llevó a un garaje que salió ardiendo por completo, pero el coche resistió a las llamas y se llevó a otro lugar.

También fue exhibido en un instituto de secundaria de la zona, donde el coche se cayó del expositor y rompió la cadera a un estudiante. Barris, harto del coche, lo mandó a un desguace.

La mujer de Lem

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La mujer de Lem es una escultura que data del 1500 A.C. y fue encontrada en Chipre en el año 1878. Su primer dueño fue un coleccionista inglés, y en 4 años él y toda su familia estaban muertos. Después, el siguiente propietario también murió a los 4 años de tenerla.

Se la llevó entonces al Museo de Edimburgo y a los cuatro años el encargado del museo murió. Según parece, la estatua tiene una maldición asociada al número 4, hecho que quizá esté vinculado a los cuatro arcos de sus orejas y a los collarines de su cabeza

Fuentes: Asusta2.com.ar y motorpasion.com

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