National Geographic mostró en su web la fotografía de un tiburón cíclope extremadamente raro. El ejemplar, un feto en realidad, de unos 56 centímetros de largo, fue descubierto en las entrañas de su madre, capturada en aguas del Golfo de California.
El feto tiene un solo ojo en la parte delantera de su cabeza por una condición congénita llamada ciclopía, que se produce en varias especies animales, incluyendo los seres humanos.
El animal sólo tenía un ojo gigantesco en la parte delantera de la cabeza. Los pescadores contaron su historia mediante Facebook hasta que llegó a oídos de un grupo de biólogos del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas de La Paz, en México, que decidieron investigar qué le había ocurrido al animal.
Los científicos realizaron una radiografía del feto y revisaron investigaciones previas sobre ciclopía en otras especies para confirmar que se trataba de un tiburón cíclope.
Los tiburones cíclopes habían sido documentados con anterioridad, pero ninguno había sido capturado. Los investigadores creen que no son capaces de sobrevivir mucho tiempo en la naturaleza.








