Virgen de Guadalupe ¿Milagro o Engaño?
Posted by | Posted in Curiosidades, Misterios Inexplicables, Religión y Espiritualidad | Posted on 08-10-2008
Los mexicanos y fieles en todo el mundo depositan toda su fé en esta pintura que según he leído, aunque está realizada en maguey no se ha descompuesto ni se ha destruído ante algunos atentados que ha tenido (uno con ácido y otro una explosión), las pupilas se contraen cuando se les acerca luz y además haciéndole un zoom magistral se observa la escena de la aparición tal cual como la Virgen lo vio ese día. También afirman que no hay rastros de pintura en la tela ni pinceladas y que las estrellas que aparecen en su manto son una fiel captura del mapa celeste de ese día. Pero investigando, encontré que habían hallado en la pintura una firma que decía “Marcos Aquino” quien pudo haber sido el pintor de la Guadalupana.
Según el blog Pro-Pensamiento-Crítico, se cree que la virgen de Guadalupe de los mexicanos tiene su origen en un convento Franciscano de Extremadura, España, ciudad en donde se guarda una talla de madera de cedro que data del siglo XI o XII, sospechosamente similar a la pintura que dio principio al mito Guadalupano. Fray Sebastián García, actual cronista e historiador del mencionado convento, asegura que Cristóbal Colón era fiel devoto de este lugar y por eso llamo Guadalupe a una de las islas de la Nueva España, que Hernán Cortés la uso como estandarte para entrar a Tenochtitlán y que durante la conquista árabe tuvieron que enterrar la imagen cerca de un río que llevaba por nombre el de Guadalupe.
Las coincidencias entre la Guadalupe de México y la de España son sorprendentes, ambas de pie sobre una media luna, ambas sostenidas por un querubín, ambas con un manto estrellado y con vestidos del mismo color. La única diferencia considerable es que mientras la primera tiene sus manos unidas, la española sostiene en ellas a un recién nacido.
Pero si esto le parece revelador, espere a leer las similitudes entre las historias de las dos vírgenes. Según algunos historiadores, después de que fuera enterrada la escultura labrada por un artista anónimo, cerca del río Guadalupe, un pastor llamado Gil Cordero la encontró y contó a conocidos y desconocidos que esta se le había aparecido y realizado milagros por doquiera (cualquier parecido con el relato de Juan Diego, no es coincidencia), dando así pie para la construcción del convento donde se conserva en este momento la figura de madera.
Todo esto nos lleva a preguntarnos si la aparición en tierras mexicanas no fue solo un engaño de los españoles, quienes dieron inicio a la invención para convertir a los indígenas al catolicismo, edificando hábilmente la capilla, supuestamente ordenada por la virgen, justo en frente del lugar donde se veneraba a la antigua Diosa azteca Tonantzin.
¿Y qué pasó con Juan Diego?
Curiosamente entre 1531, supuesto año de los hechos, y 1648, año en que el sacerdote criollo Miguel Sánchez escribiera “Imagen de la virgen María” (con el fin de dotar de identidad a la iglesia de la Nueva España y sobre todo a los de su raza), existe un gran vacio documental respecto al acontecimiento. Ni en las cartas, ni en el testamento de Fray Juan de Zumarraga (que muriera en 1548), entonces obispo encargado de la evangelización indígena y a quién Juan Diego llevara el famoso ayate, se menciona nada acerca de la aparición y mucho menos del indio.
La pintura habría sido ordenada por Fray Alonso de Montúfar, segundo obispo de Nueva España, a un pintor indio de la comunidad de nombre Marcos Cipac de Aquino en la década de 1550.
Por otra parte tenemos los análisis de la imagen que a lo largo del tiempo, por parte de expertos en arte antiguo, se han realizado. El restaurador José Sol Rosales, en un estudio realizado a petición del ex abad de la basílica de Guadalupe Guillermo Schulenburg, concluyó en 1982 que la pintura fue hecha usando diversas variantes de la técnica modernamente conocida como temple. El técnico llegó a la conclusión de que el manto -de 1,7 metros de altura y 1 metro de anchura- es una tela mezcla de lino y cáñamo y que los pigmentos -a base de cochinilla, sulfato de calcio y hollín- son los empleados en el siglo XVI.
Volviendo con Fray Sebastián García, en una entrevista concedida a la revista “Proceso” (número 1414, 7 de diciembre del 2003), narra como las autoridades eclesiásticas en México se deslindan totalmente de las de España y niegan el irrebatible origen de la virgen mexicana.
Sea cierto o no, muchos aseguran que la Virgen de Guadalupe les ha realizado milagros y que han sido curados por ella. Han creído en la Guadalupana por siglos y eso no cambiará, porque para la fé no hay fronteras.

